Sermones

Sermones

La Obra del Espíritu Santo

Juan 15.26–27 (LBLA) 26 Cuando venga el Consolador, a quien yo enviaré del Padre, es decir, el Espíritu de verdad que procede del Padre, El dará testimonio de mí, 27 y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio. Juan 16.1–15 (LBLA) 1 Estas cosas os he dicho para que no tengáis tropiezo. 2 Os expulsarán de la sinagoga; pero viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que así rinde un servicio a Dios. 3

Dios Proveerá

Génesis 22.1–14 (LBLA) 1 Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham, y le dijo: ¡Abraham! Y él respondió: Heme aquí. 2 Y Dios dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 3 Abraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus mozos y

No Sois de este Mundo

Juan 15.18–25 (LBLA) 18 Si el mundo os odia, sabéis que me ha odiado a mí antes que a vosotros. 19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero como no sois del mundo, sino que yo os escogí de entre el mundo, por eso el mundo os odia. 20 Acordaos de la palabra que yo os dije: “Un siervo no es mayor que su señor.” Si me persiguieron a mí, también os perseguirán a vosotros; si guardaron

Amigos de Jesús

Juan 15.9–17 (LBLA) 9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 10 Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea perfecto. 12 Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, así como yo os he

Yo Soy la Vid Verdadera

Juan 15.1–8 (LBLA) 1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. 2 Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo quita; y todo el que da fruto, lo poda para que dé más fruto. 3 Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no

Nuestro Defensor

La historia de David y Goliat es una de más conocidas de toda la Biblia. El problema es que muchas veces no entendemos cual es el mensaje principal de la historia. Más que ser una historia de como nosotros podemos vencer nuestros gigantes, es una historia que nos revela la belleza del Evangelio.

Unos a Otros (Parte 3)

Parte final de la serie unos a otros; en la cual navegamos a través del Nuevo Testamento para observar los mandatos que se nos dan respecto a cómo deben los hermanos tratarse en la iglesia. En este sermón observamos los mandatos de: Cuidarnos unos a otros Restaurar a los que caen Confortarnos con la esperanza de Cristo Estimularnos a la buenas obras No hablar mal los unos de los otros No ser vengativos No Mentir/Hablar la verdad Confesar nuestros pecados

Unos a Otros (Parte 2)

En esta serie navegamos a través del Nuevo Testamento para observar los mandatos que se nos dan respecto a cómo deben los hermanos tratarse en la iglesia. En este sermón observamos los mandatos de: No juzgarnos unos a otros Ser generosos sin murmuración Servirnos unos a otros Saludarnos con amor y sinceridad

Unos a Otros (Parte 1)

En esta serie navegamos a través del Nuevo Testamento para observar los mandatos que se nos dan respecto a cómo deben los hermanos tratarse en la iglesia.

Meditaciones sobre la Cruz

Juan 14.28–31 (LBLA) 28 Oísteis que yo os dije: “Me voy, y vendré a vosotros.” Si me amarais, os regocijaríais porque voy al Padre, ya que el Padre es mayor que yo. 29 Y os lo he dicho ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, creáis. 30 No hablaré mucho más con vosotros, porque viene el príncipe de este mundo, y él no tiene nada en mí; 31 pero para que el mundo sepa que yo amo al Padre,

Paz Sobrenatural

Juan 14.27 (LBLA) 27 La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

Revelación Divina

Juan 14.24–26 (LBLA) 24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que oís no es mía, sino del Padre que me envió. 25 Estas cosas os he dicho estando con vosotros. 26 Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho.

La Trinidad y el Creyente (Parte 2)

Juan 14.15–24 (LBLA) 15 Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. 16 Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre; 17 es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros. 18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 19 Un poco más de tiempo y el mundo

La Trinidad y el Creyente (Parte 1)

Juan 14.15–24 (LBLA) 15 Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. 16 Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre; 17 es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros. 18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 19 Un poco más de tiempo y el mundo

Consuelo Divino (Parte 2)

Juan 14.7–14 (LBLA) 7 Si me hubierais conocido, también hubierais conocido a mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto. 8 Felipe le dijo*: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta. 9 Jesús le dijo*: ¿Tanto tiempo he estado con vosotros, y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? 10 ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí?