Sola Scriptura

Sola Scriptura

Fragmento tomado del sermón titulado: Cinco Principios para un Ministerio Bíblico.

Podríamos definir la Reforma Protestante como el movimiento que durante el siglo 16 expuso y opuso la apostasía del catolicismo romano, y además redescubrió y republico el puro evangelio del Nuevo Testamento. Históricamente este movimiento tuvo su comienzo con un sonido de trompeta que despertó a los siervos del Dios Viviente y los llevo al campo de batalla a defender la fe que fue una vez dada a los santos. Este sonido de trompeta lo podemos identificar como el principio más fundamental y más básico de la reforma, conocido como Sola Scriptura, o Solo la Escritura, el cual apunta a la verdad de que la Palabra, la Biblia es la única regla de fe y conducta para el creyente y para la iglesia.

Este principio guió a todos los reformadores. El mismo Martin Lutero cuando fue citado por la iglesia católica a dar una respuesta por sus enseñanzas y se le ordeno que se retractara de ellas contesto de la siguiente manera:

Si no me convencen mediante testimonios de las Escrituras o por un razonamiento evidente (puesto que no creo al Papa ni a los concilios, porque consta que han errado frecuentemente y contradicho a sí mismos), quedo sujeto a los pasajes de las Escrituras aducidos por mí y mi conciencia está cautiva de la Palabra de Dios. No puedo ni quiero retractarme de nada, puesto que no es prudente ni recto obrar contra la conciencia. Aquí estoy parado y no puedo hacer otra cosa ¡Que Dios me ayude!

La Confesión Bélgica, una de las confesiones de fe del tiempo de la Reforma declara lo siguiente:

Creemos, que esta Santa Escritura contiene de un modo completo la voluntad de Dios, y que todo lo que el hombre está obligado a creer para ser salvo se enseña suficientemente en ella… Tampoco está permitido igualar los escritos de ningún hombre -a pesar de lo santos que hayan sido- con las Divinas Escrituras, ni la costumbre con la verdad de Dios (pues la verdad está sobre todas las cosas), ni el gran número, antigüedad y sucesión de edades o de personas, ni los concilios, decretos o resoluciones; porque todos los hombres son de suyo mentirosos y más vanos que la misma vanidad. Por tanto, rechazamos de todo corazón todo lo que no concuerda con esta regla infalible.

También la Confesión de Fe de Londres de 1689 comienza la sección 1 bajo el titulo las Sagradas Escrituras con las siguientes palabras:

Las Santas Escrituras son la única toda suficiente, segura e infalible regla de conocimiento, fe y obediencia salvadoras.

Si observamos la historia del pueblo de Dios, desde el tiempo del Antiguo Testamento hasta el Nuevo Testamento y a través de la historia de la iglesia hasta el día presente, descubriremos que el pueblo de Dios siempre ha estado en su mejor salud y en su mejor condición cuando se ha parado fiel y firmemente sobre la Palabra de Dios. Más cuando el pueblo de Dios ha abandonado su fidelidad a la Sagrada Escritura, siempre termina convirtiéndose en un pueblo débil y derrotado. También la historia nos enseña que los avivamientos en el pueblo de Dios siempre han comenzado con un retorno a la Palabra. Cuando el pueblo de Dios toma Su Palabra y le da el lugar que se merece, los resultados siempre son extraordinarios.

Es importante que entendamos que es este el punto principal de ataque de Satanás. El método principal que Satanás utiliza para confundir al pueblo de Dios es atacar la suficiencia de la Palabra. Este patrón ha sido uno que el ha utilizado desde el principio. En Edén las primeras palabras que la serpiente le hablo a la mujer fueron: “¿Con que Dios ha dicho?”; plantando de esta manera duda en el corazón de Eva acerca de lo que Dios había ordenado y llevándola a desobedecer el explícito mandamiento de Dios. De la misma manera a través de la historia, Satanás siempre ha buscado desviar al pueblo de Dios de la perfecta Palabra de Dios.

Si la Palabra de Dios, contenida en estos 66 libros desde Génesis hasta Apocalipsis, no es nuestra única regla de fe y conducta, entonces ¿qué prevendrá que nosotros caigamos en el error y nos desviemos de la verdad? El Salmo 119:105 dice: Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino. Si la Palabra de Dios no es la luz que alumbra nuestros pasos, ¿A dónde llegaremos? Si la luz de la Palabra no es la que alumbra nuestro camino, ¿Cómo sabremos por donde vamos andando?

Si echamos un vistazo a la historia veremos que la posición de Roma ha sido el aceptar la Escritura, pero también algo más. La Escritura mas las tradiciones de la iglesia, la Escritura más las jerarquías eclesiásticas, la Escritura más los concilios, la Escritura más el Papa, entre otras mas, pero los Reformadores dijeron: “No, es Sola Scriptura, Solo la Escritura.” Esto realmente fue el fundamento sobre el cual toda la Reforma fue levantada e impulsada.